Identificar cómo los hábitos cotidianos y los factores del entorno influyen en el funcionamiento del sistema nervioso y en el rendimiento profesional, reconociendo estrategias básicas de biohacking que favorecen la energía, el foco y la regulación emocional.
Profesionales que trabajan en entornos de alta demanda cognitiva o relacional, como servicios sociales, sanidad, educación, atención a la ciudadanía, recursos humanos o gestión de equipos.
Especialmente indicado para personas con alta exposición digital o carga de trabajo sostenida que deseen mejorar su energía, foco y rendimiento sin desgaste.
No se requieren conocimientos previos en neurociencia o fisiología.