Diseñar procesos de decisión claros, responsables y éticos para mejorar la calidad de las decisiones individuales y colectivas en entornos organizacionales.
Especialmente útil en organizaciones con decisiones recurrentes, colegiadas o con alto impacto.
No se requieren conocimientos previos, aunque es aconsejable ocupar puestos de toma de decisiones y dirección de equipos.